MARIPOSAS NOCTURNAS
Los heteróceros
(Heterocera, también conocidos como polillas) son un suborden clásico de
lepidópteros, hoy considerado parafilético (ver Taxonomía del orden
Lepidoptera); incluye las mariposas nocturnas que representan la gran mayoría
de los lepidópteros del planeta. Hay muchas más mariposas nocturnas que diurnas
(ropalóceros). Se han clasificado unas 135 000 especies de lepidópteros, de las
cuales solo unas 24 000 son diurnas. Dar una definición satisfactoria de los
heteróceros es casi imposible. Esto es debido, entre otros aspectos, a las
múltiples formas que tienen las antenas en las diferentes especies. Por
influencia del idioma inglés, a veces se llama polillas (moth) a todas la
mariposas nocturnas, pero en realidad, las polillas son solo algunas familias
de mariposas cuyas larvas se alimentan de fibras textiles o alimentos
almacenados.
Por lo general son
lepidópteros de cuerpos grandes (sobre todo las hembras), abundantes
pubescencia y escamas en el abdomen. Las antenas pueden ser filiformes, muy
bipectinadas, ciliadas, hinchadas, curvadas y lo que es importante, pueden
diferir entre los machos y hembras de una misma especie. Si se toman las alas
con los dedos dejarán en ellos un fino polvillo que está compuesto por algunas
de sus escamas que se desprenden cuando el insecto aletea.Los heteróceros no
son tan vistosos como los ropalóceros, sus colores son siempre menos
brillantes, aunque algunos de ellos presentan en las alas posteriores colores
vivos como medio de defensa. Entre los heteróceros se encuentras las mariposas
más grandes del planeta, Thysania agrippina o las Coscinoceras; la especie más
grande conocida es la Attacus atlas que vive en Indochina (Tailandia, Vietnam,
Laos, etc.) que puede llegar a tener 28 cm de envergadura. Mientras que la más
pequeña es la Stigmella ridiculosa, de las Islas Canarias (España), con una
envergadura de tan solo 2 mm.
Los heteróceros ponen
huevos de los que salen orugas. Las orugas se transforman en pupas y
posteriormente en mariposas adultas, en un proceso de transformación conocido
como metamorfosis. Durante el día los heteróceros descansan en lugares como
troncos de árboles, donde es verdaderamente difícil distinguirlos dado su
camuflaje de protección. Tienen un extraordinario sentido del olfato, que
utilizan tanto para encontrar a sus alimentos como para hallar a su pareja. Los
machos de muchas especies tienen antenas muy complejas que utilizan,
principalmente, para olfatear a sus posibles parejas. Este tipo de macho puede
captar el olor de una hembra a más de 11 km de distancia, tanto en la ciudad
como en el campo, sin dejarse distraer por otros aromas. Obtienen su alimento
del polen de las flores más claras y de aroma intenso, con pétalos en forma de
tubo. La madreselva, el jazmín y la planta del tabaco son su plato preferido.







0 comentarios:
Publicar un comentario